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Hay unos paisajes extraordinarios, escondidos tras la montaña que corona la villa de Santoña, Cantabria, por nombre Monte Buciero. He estado varias veces por esos parajes pero han pasados muchos años desde la última vez, por lo que lo cogí con muchas ganas y más ilusión. Hacía un día muy apropiado, ni frío ni calor ni lluvia prevista. Un paseo bastante sencillo al alcance de cualquier ilusionado y amante de la naturaleza.

Empieza el camino al lado de una gran fortaleza del tiempo de Napoleón situada al final del hermoso paseo que trascurre paralelo a una estrecha playa. Al principio son escaleras las que hay que superar aunque también se puede hacer por una carretera, incluso en coche durante los primeros tramos. Pero enseguida entramos en el sendero, más bien camino, que bordea los primeros acantilados que vamos dejando a nuestra derecha y que nos acompañarán durante la mayoría del camino. Y sobre todo las maravillosas vistas de la bahía de Santoña y la playa Salvé de Laredo.

Es un camino muy bien marcado, hecho seguramente cuando se construyó el faro hacia el que nos dirigimos y para su posterior mantenimiento así como para el servicio de unas baterías de cañones que se instalaron hace siglos con el fin de defender la, en su tiempo, estratégica bahía que hemos dejado atrás. Al camino trascurre a veces con la impresión de que estamos andando por un túnel verde, tanta es la vegetación que cubre los lados del camino y que se cierra por encima de nuestra cabeza.

A la hora, un poco larga, de empezar el paseo llegamos a la primera etapa con las mejores vistas imaginables sobre el mar, los acantilados y el Faro del Caballo. Hay una escalera escavada en parte en la roca que llega hasta al faro. Es estrecha y poco apta para lo que padezcan de vértigo pero merece la pena intentarlo. Y lo hice hace años pero esta vez no tocaba. Dicen que tiene algo más de 700 escalones, aunque yo no los conté. Incluso nos podemos dar el gustazo de bañaros en las más bonitas aguas del cantábrico y soñar con la película “Los caños de Navarone” que según dicen se rodó en parte ahí mismo. Solo hay que bajar otros 200 escalones más desde el fato hasta el agua.

Al lado de la entrada a estas escaleras están los restos de los citados asentamientos para baterías de cañones y edificios para sus servidores. A falta de cañones, hace mucho desaparecios, nos podemos asomar a los acantilados y disfrutar un rato viendo los inmensos mares y las juguetonas gaviotas planeando a nuestro lado y seguramente vigilando sus polluelos. Estamos a uso 200 metros sobre el nivel del mar y en caída libre, casi recta.

En ese mismo lugar hay un cruce que caminos que nos pueden llevar a diversos lugares del monte, pero lo que yo quería era ir hasta el otro faro que hay al otro lado del monte que por el mar apenas son unas millas pero por tierra es un poco más largo. Tampoco demasiado, otra media hora larga. El camino está menos marcado, sobre todo en algún tramo al final, pero sigue transcurriendo entre frondoso arbolado y sobre un manto de hojas que a veces hasta parece una alfombra.

Al final del camino vemos el Faro del Pescador, menos espectacular en el paisaje pero igual de hermoso en su construcción. El resto del camino hasta dar la vuelta al monte es menos llamativo y el asfalto le hace perder todo romanticismo. Pero para que todo no sea malo diré que trascurre sin ningún tipo de circulación, está cerrada, y de cuando en cuando la frondosa vegetación nos deja ver la bonita playa de Berría y a lo lejos la villa de Noja con sus arenales así como otras vistas al mar y, cómo no, más acantilados. No es muy largo el camino hasta el final, situado en el barrio del Dueso y junto a un gran y famoso penal del mismo nombre. Y seguido llegamos a Santoña de nuevo, atravesamos la ciudad y enseguida llegamos al sitio donde empezamos el camino.

Esta es quizá la ruta más llamativa y conocida pero el monte citado, Buciero, pero encierra otras rutas, paisajes y viejas construcciones que en su día fueron bélicas pero han perdido ese apelativo para quedar en llamativas señales de identidad que nos dejaron hace siglos nuestros antepasados.

Diversas vistas tomadas a lo largo del paseo. Pinchad sobre las fotos para verlas en tamaño grande.Diversas vistas tomadas a lo largo del paseo. Pinchad sobre las fotos para verlas en tamaño grande.
Diversas vistas tomadas a lo largo del paseo. Pinchad sobre las fotos para verlas en tamaño grande.Diversas vistas tomadas a lo largo del paseo. Pinchad sobre las fotos para verlas en tamaño grande.Diversas vistas tomadas a lo largo del paseo. Pinchad sobre las fotos para verlas en tamaño grande.
Diversas vistas tomadas a lo largo del paseo. Pinchad sobre las fotos para verlas en tamaño grande.Diversas vistas tomadas a lo largo del paseo. Pinchad sobre las fotos para verlas en tamaño grande.

Diversas vistas tomadas a lo largo del paseo. Pinchad sobre las fotos para verlas en tamaño grande.

Tag(s) : #Naturaleza

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