Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

DSCN4957-1

 

Una de las primeras cosas que vi en mi visita a la isla de Madeira fue el jardín botánico. Me gustó, no podía ser de otra manera, pero creo que si lo DSCN4680-copia-1hubiese visto al final me habría desilusionado bastante. Y digo esto sin ánimo de crítica hacía dicho jardín y mucho menos aún en menoscabo de su belleza y bien hacer. Es muy bonito, bien trabajado y mejor organizado. Pero es que toda la isla es un jardín y puestos a comparar el pequeño jardín, que intenta ser una muestra de la flora de toda la isla, con lo que la isla es en realidad se queda muy corto, queda en poco más que un semillero dentro de una gran plantación.

Y por si no ha quedado suficientemente claro diré que Madeira, toda ella, tiene una floración tan exuberante que cualquier intento de resumirla en un jardín está condenado a quedar en poco más que en una miniatura caricaturesca. Y que me perdonen quienes lo dirigen y trabajan, pero es que intentar representar la flora de la isla en un jardín es imposible por la sencilla razón de que toda ella se puede considerarDSCN4777 un jardín diseñado por la naturaleza y contra la naturaleza no se puede competir.

Es Madeira una isla muy singular por muchas cosas pero como estoy hablando de fauna me voy a referir solo a una de esas singularidades. Apenas llueve, unos dos meses al año, y suele ser con bastante virulencia por lo que de ese agua se aprovecha muy poco. En cambio su suelo rebosa de humedad hasta el punto que hace DSCN4874siglos se hicieron una serie interminable de canales (lavadas) para aprovechar esa agua y bajarla de los manantiales de las montañas a las tierras bajas de cultivo. Eso se debe a que las nubes que se acercan llegan cargadas de agua que las plantas, sobre todo arbustos y matorral, se encargan de condensar y convertir en gotas que el suelo volcánico lo absorbe rápidamente para después brotar en los manantiales. Vamos, que aunque no llueva propiamente dicho el efecto es similar al del “sirimiri” tan conocido por el norte de la península. Y esa humedad unida a una temperatura siempre primaveral hace el resto.

Parece ser que cuando sus primeros habitantes llegaron fue esa exuberancia representada por grandes árboles, sobre todo, lo que les hizo quedarse. De los árboles poco o nada queda. En el siglo XV y siguientes la madera era el elemento más portante para la construcción, tanto de edificios como de barcos principalmente. Pero en cambio trajeron otrasDSCN5013 plantas muchas traídas de América en su paso hacia la península y todas encontraron en el suelo volcánico y la humedad de la isla el terreno ideal para crecer. Y si a eso unimos el calor tenemos como resultado que, según presumen los lugareños, prácticamente todos los productos conocidos crecen en sus huertos. Eso si, huertos pequeños y de difícil acceso la mayoría. La orografía es tan abrupta que solo a base de bancales se la puede adaptar para el cultivo.

No es igual la fauna y flora en toda la isla. A pesar de lo pequeña que es tiene cumples por encima de los 1800 ms. lo que conlleva que haya hasta res tipos de clima y vegetación dependiendo de la altura. Eso hace aún más llamativo, DSCN4998más vistoso, más grandioso la enorme proliferación de multitud de plantas, flores, vegetación en general que crece allá por donde se mire. Paredes empinadas y lisas de roca pura retienen, no se como, una vegetación que les da ese todo verdoso precioso. Incluso entre rocas negras volcánicas donde la vida parece imposible aparecen plantas y flores espectaculares.  

No todo es como nos gustaría que fuese. Donde el hombre impone su dominio tarde o temprano lo acomoda a sus intereses y estos casi nunca coinciden con los de la naturaleza primitiva. Digo esto porque todos aquellos árboles grandes y deFoto0036 buena madera que dieron nombre a la isla han desaparecido. No se si quedará alguna muestra, creo que no. Quedan semi vírgenes las zonas altas donde ese tipo de árboles no prospera. En su lugar se ven bastantes extensiones de pinos y eucaliptos. Una pena. Ni unos ni otros ayudan al resto de la vegetación. Alguna zona ha sido pasto de las llamas hace unos años, da pena verlos pero de algún modo me alegré con la esperanza de que en su lugar consigan salir otros retoños más respetuosos con el entorno.

Hay más cosas que ver y admirar en Madeira, pero algo tendré que dejar para descubran los que se animen a visitarla. Solo una cosa más. En un corto paseo en barco estuvimos un rato navegando junto a delfines. Maravilloso. A veces también se ven ballenas, pero esta vez a mi no me tocó.

 

Foto0010.jpg

 

NOTA: Pinchado sobre cada foto se puede ver en tamaño grande.

Tag(s) : #Naturaleza

Compartir este post

Repost 0