DEFINICIÓN
Laringectomía: Operación para extraer toda la laringe o una parte de ella
Traqueotomía: Cirugía para crear una abertura (estoma) en la tráquea. La abertura misma puede llamarse traqueotomía
CONCEPTOS BÁSICOS
Dos de las funciones más transcendentes para el mantenimiento de la vida son la respiración y la alimentación. Las vías o los caminos que tanto el aire como los alimentos han de recorrer para llegar a sus destinos y ser utilizados por nuestro organismo son en su inicio comunes y más adelante independientes. La nariz asume una función fundamentalmente respiratoria y la boca es considerada como el primer elemento anatómico de la digestión, aunque comúnmente también es empleada para respirar.
La faringe, distribuida en tres pisos (rinofaringe, orofaringe e hipofaringe), en su mayor parte es, por decirlo de alguna manera, una encrucijada donde confluyen los aparatos respiratorio y digestivo.
La laringe, situada por delante del extremo inferior de la faringe, es primordial para evitar que los alimentos pasen a los pulmones. Esta función, conocida médicamente como esfinteriana, es la más elemental. Además, la laringe sirve para emitir los tonos que nos posibilitan el habla, para regular los movimientos respiratorios y para otras funciones de menor importancia como la de retener el aire y permitir, junto con la contracción del músculo diafragma, que realicemos determinados esfuerzos.
La laringe se comunica con los pulmones por medio de la tráquea. Cuando la laringe deja de funcionar, bien sea porque se obstruye y no permite el paso del aire, o porque resulta incapaz de impedir que los alimentos pasen directamente a los pulmones, es preciso comunicar la tráquea directamente al exterior para poder continuar respirando. A esto se le denomina «traqueotomía».
El término traqueotomía deriva del griego y significa abrir la tráquea. La historia de la traqueotomía es tan antigua como la Medicina y de ella se encuentran referencias en los tratados médicos más antiguos, como en la época hindú (2.000 a. de C.) o de los egipcios (1.500 a. de C.). Cuenta una leyenda que Alejandro Magno salvó de morir asfixiado a uno de sus soldados, que había aspirado un fragmento de un hueso, haciéndole una incisión en la garganta con la punta de su espada.
Sin embargo, hasta mediados del siglo XIX la traqueotomía no se puso en práctica de manera generalizada, demostrando su utilidad y se incorporó al arsenal de las técnicas quirúrgicas, de empleo regular en la Medicina moderna. A lo largo de estos años, lógicamente, ha cambiado tanto la técnica como la frecuencia de su realización.
Las traqueotomías se hacen principalmente por tumores de localización en las vías altas respiratorias, deformidades con repercusión severa en el calibre de esas mismas vías (bien sean de naturaleza congénita [malformaciones] bien adquiridas por traumatismos), síndrome severo de apnea del sueño no tratable por otros procedimientos, alteraciones neurológicas que o bien incidan directamente sobre la movilidad de las cuerdas vocales e impidan que se abran para capacitar el paso del aire, o que se cierren y a consecuencia de ello se vea alterada la función esfinteriana, o sobre la deglución, término que se emplea para definir el mecanismo por el que se consigue que los alimentos desciendan desde la boca hasta el estómago. También son indicación de traqueotomía determinadas inflamaciones severas de la vía aérea motivadas por infecciones como, por ejemplo, la epiglotitis o la aspiración de cuerpos extraños muy voluminosos que pueden provocar una oclusión completa de la vía aérea y ser motivo de asfixia.
La técnica quirúrgica de la traqueotomía es muy simple, se trata de crear una comunicación entre la piel anterior del cuello y el conducto traqueal con el fin de que el aire que necesitamos para respirar pueda transcurrir a través de ella. Hay diversas modalidades que dependen fundamentalmente de la perspectiva de temporalidad con la que se programa.
En este lugar es muy importante diferenciar entre lo que es una traqueotomía transitoria y una permanente; y dentro de éstas la que se realiza cuando ha sido precisa una laringectomía total (extirpación completa de la laringe motivada usualmente por el padecimiento de un tumor maligno) de la que se practica conservando la laringe, aunque con previsión de una larga o definitiva permanencia.
Las traqueotomías transitorias precisan de una técnica simple, que asegure la estabilidad del canal u orificio, que se denomina estoma traqueal o traqueostoma. Las permanentes conllevan una diferente configuración de ese estoma, que se consigue habitualmente por medio de unas suturas especiales.
La traqueotomía del laringectomizado se realiza abocando directamente la tráquea a la piel. La cánula no es más que un tubo que sirve para asegurar que la comunicación creada entre la tráquea y la piel no se cierre de nuevo o se deforme como resultado del proceso de cicatrización. Las cánulas están diseñadas para adaptarse a la forma del estoma y de la tráquea proximal a éste.
Se construyen con materiales cuya tolerancia sea óptima, que no sean irritantes y que puedan ser fácilmente limpiados. Se fabrican habitualmente con una aleación de plata o con plásticos biocompatibles, siliconas, teflón, etc. y son de diversos calibres y de longitudes.
PREGUNTAS MÁS FRECUENTES
¿Qué trastornos produce en el organismo una traqueotomía?
La coordinación respiratoria y la función esfinteriana se alteran profundamente cuando se realiza una traqueotomía. Se elimina el paso del aire por la nariz, lo que supone la anulación de la regulación de la temperatura y humedad del aire, la función de filtro y la pérdida total o parcial del olfato.
Todo esto hace que se produzca mayor cantidad de moco y que éste sea más adherente y seco. Como consecuencia de lo anterior los primeros días se presentan accesos de tos, a veces de manera violenta y continuada. Se pierde de manera transitoria o definitiva la capacidad de hablar de forma nataural, ya que también se suprime el acceso del aire a la laringe y a los estratos anatómicos superiores como la faringe y la boca. También puede que se restrinja la capacidad de realizar determinados esfuerzos físicos al no poderse efectuar el cierre de las cuerdas vocales.
Todos estos trastornos son, por lo general, transitorios y su duración depende de la adopción de determinados cuidados o medidas y de la rapidez con que se instaure el proceso de adaptación, que está condicionado por factores individuales como veremos más adelante.
¿Qué cuidados son precisos?
En los días posteriores inmediatos a la realización de la traqueotomía se necesita asistencia por parte de personal especializado, que consiste en la cura de la herida quirúrgica y en el cambio de la cánula. La herida y la zona circundante han de mantenerse limpias y en lo posible asépticas, cosa a veces difícil por la contaminación que se produce con el moco y las secreciones provenientes de la tráquea por lo que son necesarias curas repetidas. También es conveniente que se mantenga humidificado el aire. Así mismo debe lubricarse con cremas similares a las que se emplean en los cuidados de los lactantes.
Pasados los primeros días lo esencial es la limpieza, de manera muy especial para tratar de evitar la incrustación de moco seco. Los pacientes pueden encontrar en el mercado apósitos que cumplen perfectamente esta función.
Ocasionalmente el estoma tiene tendencia a cerrarse o estrecharse, lo que complica y hace dolorosos los cambios de cánula. Este problema ha de ser resuelto con la colaboración del médico o personal de enfermería especializado, que tratará de dilatar el orificio de manera progresiva con la introducción de cánulas de calibre cada vez algo mayor, y solamente de manera excepcional se precisará de una intervención quirúrgica con el objetivo de conseguir una ampliación definitiva.
Es hasta cierto punto frecuente que en la etapa postoperatoria reciente y hasta pasado un cierto tiempo la cánula se obstruya por coágulos y moco espeso o seco. Para evitar este problema son útiles las cánulas con una parte interna extraíble, fácil de cambiar y de limpiar sin necesidad de tenerla que sustituir por completo La cánula ha de estar sujeta al cuello con unas cintas para evitar que se salga sobre todo a causa de la tos. Mantener un ambiente húmedo y beber mucha agua es imprescindible para evitar que el aire que llega procedente del exterior seque de la tráquea y el moco.
Conforme va pasando el tiempo y con las instrucciones oportunas se puede prescindir de los cuidados del personal especializado. Es relativamente sencillo aprender a cambiarse la cánula o enseñar a hacerlo a los familiares que conviven con el paciente. En los casos en que el estoma sea permanente el médico nos indicará si podemos prescindir del la cánula y en que condiciones..
¿Se puede hablar con traqueotomía?
Sí se puede hablar con traqueotomía. Aunque la laringe se haya visto afectada siempre que quede un mínimo paso de aire es posible hablar tapando el orificio de salida de la cánula con un dedo o utilizando unas válvulas especiales que se acoplan en ese orificio.
En el caso de que se haya extirpado la laringe por completo también se puede hablar. Hay dos formas de poder hacerlo sin laringe. Una es con voz esofágica, que se conoce médicamente como erigmofonía y que consiste en aprender a tragarse el aire y expulsarlo por el esófago haciendo vibrar los pliegues de este mismo para emitir sonido con un mecanismo similar al del eructo. Otra es por rehabilitación quirúrgica, que consiste en crear una comunicación entre la tráquea y el esófago para que el aire proveniente de los pulmones llegue a la faringe y a la boca y pueda ser capaz de conseguir esas vibraciones sonoras.
¿Hasta qué grado es incapacitante una traqueotomía?
Ésta es quizá la pregunta de más difícil respuesta, ya que depende de numerosos condicionantes, de entre los cuales, sin duda el más influyente, es el puramente personal.
Una traqueotomía incapacita de manera permanente solamente para dos cosas: para poderse bañar sumergiendo todo el cuerpo y para realizar ejercicios físicos muy intensos. Como hemos visto antes, se puede hablar, se puede comer y beber sin problemas, se puede caminar, se puede realizar el acto sexual y mantener la vida de pareja normalmente.
La mayoría de las veces es mucho más incapacitante la enfermedad que supuso la indicación de la traqueotomía que la traqueotomía en sí misma. Sujetos laringectomizados o traqueotomizados de manera permanente se han incorporado a su trabajo después de una fase de adaptación o han buscado nuevas profesiones.
CONSIDERACIONES FINALES
La traqueotomía es sin duda una de las intervenciones más temidas por la población en general sobre todo cuando se precisa de por vida.
Sin embargo con el tiempo es de las mejor aceptadas por un gran número de pacientes, que terminan por aprender a vivir con ella y superar todas las contrariedades que una traqueotomía implica. La sociedad en su conjunto es cada vez más comprensiva con este problema y la aceptación social de los pacientes laringectomizados ha mejorado muchísimo, aunque en este camino se debe pedir un mayor esfuerzo tanto desde el punto de vista personal como desde el colectivo e institucional.
Existen asociaciones de laringectomizados en España y en el resto del mundo que colaboran de manera muy eficaz en la integración social de los pacientes.
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