Ya se acabó la VI Asamblea de Laringectomizados, si, en Madrid ha sido esta vez. Y, como se dice de los reyes, eso de ‘a rey muerto rey puesto’, del mismo modo ya está en preparación la VII Asamblea.Siete (7), el número infinito según culturas antiguas. Esta vez será en el norte, siempre pendientes del tiempo, siempre con miedo a la lluvia. ¡Pero si casi no llueve! Bueno, y si lo hace qué más da, nos mojamos. Pero eso si, felices de vernos otra vez. La quinta fue también en el norte, en Santander, ¡y buen bueno que hizo! Así que la próxima en Bilbao. Sin miedo al agua aunque solo sea porque lo principal oculta lo secundario, el encuentro vela todo lo demás.
Ya que me he puesto haré un pequeño relato, así por encima, de lo acontecido en la Asamblea de Madrid. Y para empezar hablemos del tiempo, muy bueno, con sol quiero decir. Un poco fresco por la mañana y la noche pero calor el resto. Como corresponde a un abril en Madrid.
Una organización casi milimetrada a cargo del muy competente Torcuato Romero con todo lujo de detalles en buen hotel y mejor comunicación. Perfecto, si señor.
Las reuniones en el salón de actos de la Escuela Universitaria de Informática de la UPM que nos quedaba un poco grande pero muy acogedor, buena megafonía y demás infraestructuras. Hasta nos agasajaron con un bien surtido ágape a eso de media mañana.
En la primera jornada intervinieron los profesionales, D. Raimundo Gutiérrez, otorrino, Dª. Leticia García, fisioterapeuta, Dª. Sol Guinazu, psicóloga y D. Carlos de la Oliva, representante de Atos. Todos muy bien. Una de las funciones de estas asambleas es ampliar conocimientos y desde luego que lo consiguieron. Cominos en plan estudiantil, en el comedor de la facultad. Me recordó viejos tiempos en que me acercaba a comer a estos comedores en más de una ocasión para ahorrarme unas ‘pelas’. Menú sencillo pero completo, todos juntos.
De vuelta al hotel y de excursión en metro hasta la Plaza Mayor para hacer un bonito recorrido por lo que llaman el Madrid de los Austrias, o sea, la parte vieja de Madrid. Con una guía simpática y eficiente. Cansados, un poco, pero a gusto, regresamos al hotel para ‘afrontar’ lo mejor del la jornada, la cena, también en el hotel. Y ya a buena hora, no recuerdo cual, a la cama que había que preparar la siguiente jornada.
De nuevo en el Salón de la Universidad afrontamos la segunda jornada. Me gustaron las intervenciones de esta segunda parte. Una logopeda muy buena, Dª. Alexandra Texeira, se le notaba que tenía experiencia para “dar y regalar” y una lección de humanidad a cargo a Dª. Ana Bermejo, una mujer que ha pasado por el cáncer, superado y ahora alecciona a los demás. Me gustó, si señor.
No podía faltar un poco de humor y entretenimiento que dio paso al remate final a cargo de nosotros, los laringectomizados, que hablamos de lo nuestro. No somos profesionales pero lo nuestro es nuestro. Ramón nos habló de una convención en San Sebastian en la que había intervenido tres días antes y en la que también yo estuve presente. Se lució Ramón, en San Sebastian, y también en Madrid. Como no podía callármelo, en mi intervención mencioné ese lucimiento antes de empezar a hablar de mi tema, Facebook e Internet. Lo mío. Y para terminar dos manchegos ‘de pro’, Manuel Villarroel y Jesús Molina, nos hablaron de sus experiencias en la creación de una Asociación de Laringectomizados. Ahí es nada, cuando otras muchas cierran ellos fundan ALTARE.
Y con estas intervenciones y unas palabras de los organizadores, Torcuato y Maite, se acabó la VI Asamblea.Otra vez al hotel, unos para recoger la maleta y marchar (como nos paso a nosotros) y otros a comer. Me hubiese gustado estar en este último acto, la última comida, pero no podía ser. Así que rápidos saludos, abrazos y besos y de vuelta a casa.
Y lo dicho, la próxima vez en Bilbao
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